Getting your Trinity Audio player ready...
|
SANTO DOMINGO.- El abogado y militar Vicente Girón Jiménez, hermano del testigo clave del Ministerio Público, Raúl Girón Jiménez, brindó este martes un testimonio revelador en el juicio de fondo de la operación Coral y Coral 5G donde detalló los esquemas de corrupción en el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur) y el Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep), exponiendo cómo se recaudaban entre seis y ocho millones de pesos mensuales de las nóminas de ambas instituciones, duplicándose esta cantidad en diciembre.
Según Girón, figuras clave como el coronel Jeudis Vladimir Guzmán y el mayor Pedro Castillo Nolasco actuaban como «cabezas recolectoras», entregando el dinero al coronel Rafael Núñez de Aza en su residencia. Parte de los fondos ilícitos se destinaban a la adquisición de propiedades y vehículos de lujo.
Girón mencionó que el coronel Guzmán compró una casa en el residencial Don Oscar y un vehículo Ford Explorer 2015, ambos pagados con dinero proveniente de Cestur, a través de un esquema de pagos que oscilaban entre 72,000 y 200,000 pesos al mes.
Además, Girón implicó a Esmeralda Ortega Polanco, funcionaria del Banco de Reservas, quien recibía pagos en efectivo sin un concepto claro, tanto en su oficina como mediante depósitos a nombre de su esposo.
Esta red de corrupción, activa desde 2015, involucraba a oficiales de alto rango y obligaba a empleados de CESTUR a devolver gran parte de sus salarios, quedándose solo con una fracción de sus sueldos originales.
El general Juan Carlos Torres Robiou, exdirector de CESTUR, y el coronel Núñez de Aza, fueron señalados como los líderes de esta operación, supervisando los presupuestos y órdenes de recolección. Según Girón, las instrucciones se impartían vía WhatsApp, lo que permitió recaudar entre 900 mil y 1.2 millones de pesos mensuales de manera ilícita.
El testigo presentó una serie de pruebas al Ministerio Público, incluyendo una caja fuerte con títulos de propiedad de apartamentos adquiridos con fondos corruptos, discos duros con información confidencial, certificados bancarios, celulares, pasaportes y llaves de vehículos, todos vinculados a su hermano Raúl Girón y su esposa.
Estas pruebas fueron admitidas en el juicio por el fiscal Miguel Collado, quien las presentó ante el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional como evidencia clave en el caso contra los acusados.