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HAITÍ.- El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, anunció una serie de operativos a gran escala en la zona de Bas-Delmas, un bastión del líder de la coalición de bandas más poderosa del país, el ex policía Jimmy Chérizier, alias “Barbecue”. Según las autoridades, varias personas han sido detenidas y otras abatidas en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
A través de su cuenta en la red social X, Fils-Aimé informó que el grupo de trabajo creado por la oficina del Primer Ministro y el Consejo Presidencial de Transición está operando activamente en Delmas y otras zonas estratégicas.
En menos de 48 horas, las fuerzas de seguridad han intensificado su presencia en diversas áreas de la región metropolitana de Puerto Príncipe, incluyendo Bel-Air, Fort National, Delmas y Croix-des-Bouquets. Estos operativos buscan frenar la ola de violencia desatada por las pandillas, que en los últimos días han atacado nuevas comunidades, incendiado viviendas y obligado a cientos de personas a huir de sus hogares.
La Policía Nacional de Haití (PNH) ha desplegado unidades en los puntos más críticos y reafirma su compromiso de no ceder ante la violencia. “El gobierno está plenamente movilizado y la victoria contra las bandas está en camino. Haití recuperará su destino”, declaró el primer ministro Fils-Aimé.
Mientras tanto, la frustración de la población ante la falta de seguridad sigue en aumento. Este sábado, miles de manifestantes salieron a las calles de Puerto Príncipe para exigir mayor acción gubernamental contra las pandillas. La protesta, convocada por el partido EDE del ex primer ministro Claude Joseph, fue dispersada con gases lacrimógenos por la policía.
Los ciudadanos denuncian la inacción del Gobierno y del Consejo Presidencial de Transición, en un contexto donde la violencia y el caos se han convertido en parte del día a día.
El país enfrenta una de sus peores crisis de seguridad en décadas, con bandas criminales controlando vastas zonas del territorio. La comunidad internacional observa con preocupación los acontecimientos, mientras el Gobierno haitiano promete una lucha sin tregua contra los grupos armados que han sembrado el terror en la nación caribeña.