«Pero necesitaremos una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, el consentimiento del país anfitrión y todos los gastos de la misión que cubrir», dijo.
Actualmente, la nación caribeña se encuentra inmersa en un estallido social, que ha incrementado los niveles de inseguridad y violencia, al punto de mantener en una especie de asilo involuntario a su primer ministro Ariel Henry, quien no se encuentra en Puerto Rico desde la pasada semana.
Mientras las bandas controlan por completo la capital haitiana, la misión liderada por Kenia y que ya fue aprobada en octubre pasado por el Consejo de Seguridad de la ONU, aún se encuentra a la espera de los recursos ofrecidos por la comunidad internacional, pese a tener ya 400 agentes listos para ser enviados al combate.