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Por Yojanny Hernández
SANTO DOMINGO.- Los accidentes de tránsito se han convertido en la principal causa de muerte en República Dominicana, superando estadísticas de enfermedades catastróficas como el cáncer y problemas cardíacos, constituyendo una crisis sanitaria mundial que pone en riesgo la vida de peatones, motociclistas y otros usuarios vulnerables de la vía pública.
El transporte público en la capital dominicana es sinónimo de desorden, estrés, imprudencias y contaminación. Las principales arterias viales se congestionan, debido a que los ciudadanos no respetan las señalizaciones, andan como chivo sin ley, volando bajito, haciendo rebases temerarios y compitiendo para abordar pasajeros; convirtiéndose en un grave problema que se agudiza con el paso de los días, fomentado principalmente por persistente violación a la ley sobre movilidad y seguridad vial y a la carencia de un sistema de transporte público integrado.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, en República Dominicana del 2007 al 2023 murieron 31,306 personas.
De acuerdo a estadísticas recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el país ocupa la primera posición en el mundo en tasa de mortalidad ocurrida por accidentes de tránsito con 64.6 muertes al año por cada cien mil habitantes, de las cuales la abrumadora mayoría, un 87 %, corresponde a personas del sexo masculino, mientras solo un 13 % de las víctimas son mujeres.
Ante esta problemática, el grupo de medios “El Demócrata” en su programa especial de Develando la Verdad que se transmite por los canales 12 y 45 y presentado por el periodista Francisco Tavarez, llevó a cabo el panel “Gestión Vial en República Dominicana” , donde expertos en el sector transporte analizaron los accidentes de tránsito que han sucedido, las leyes e instituciones reguladoras del mismo.
Durante su intervención, Mateo Terrero, pasado director del Observatorio Permanente de Seguridad Vial del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), puntualizó que en el país hay alrededor de 5 millones 810,000 vehículos y el 56% son motocicletas y que las motocicletas son responsables del 60 al 70% de los accidentes de tránsito.
Asimismo, Tobías Crespo, creador de la actual ley de tránsito, “la Ley 63-17”, indicó que enfocándose en los tres aspectos de la seguridad vial, los factores responsables de los accidentes de tránsito son el factor humano, el cual alberga el país 90% de responsabilidad, el 8% está entre el factor vía y el factor vehículo y el 2% que se produce por la casualidad causa fortuita, una emergencia y un desastre que nadie lo esté esperando, pero que la organización mundial de la Salud y la OPS no le llama accidentes sino colisiones, que son evitables en un 98%.
De igual forma señaló que el fenómeno de las motocicletas está incidiendo entre un 60 y un 67% de los accidentes de tránsito, por lo que se debería regular de manera responsable este flagelo, ya que hoy en día casi mente el 63% de los choferes del sistema de transporte sobrepasan los 65 años.
Por su parte, Mateo Terrero expresó que el tema del tránsito no solo es responsabilidad de la Dirección General del Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), sino que también involucra autoridades gubernamentales y empresariales, que no funcionan por cuestiones de permisos y rutas.
“El tema del tránsito en el país debe colocarse en el orden de importancia que tiene, no ubicándolo en las grandes obras, sino con la educación y el comportamiento de la población que son hito que valen mucho y que no tienen beneficios políticos”, indicó.
Sostuvo que para solucionar el problema de los accidentes en el país se debe regular a los motociclistas, ya que en su mayoría son personas que no poseen licencia de conducir, y son los casos en donde se generan mayores accidentes de tránsito, por lo que es un problema del Estado dominicano.
“Una de las formas de eliminar el problema del tránsito en la ciudad es primero hablar en modo de la ley y crear un solo ministerio de transporte que reordene el tránsito. Segundo; hacer grandes rutas de interconexión en vez de tener 300 carros en un solo sitio tener 50 autobuses”.
En tanto, Héctor Vázquez, empresario del sector transporte, manifestó que la ley debe aplicárseles a todos por igual y que los sindicalistas no pueden estar por encima de las normas, por lo que se debe llevar a cabo un plan técnico de inspección vehicular, para sacar de circulación a los carros que no están en condiciones de trabajar porque ponen en riesgo la vida de los pasajeros.
“La circulación de estos vehículos con el apoyo de los sindicalistas ponen en peligro la vida de los pasajeros y la de los transeúntes, ya que estos operan sin ningún permiso, placa o no se tiene ningún registro de estos, por lo que este sistema ha perjudicado a la población”, externó.
Vázquez también consideró que para mejorar el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) es necesario un diálogo no solo con el sector transporte sino con el gobierno para plantear soluciones reales y factibles que pueda hacer un plan de relanzamiento y ejecutorias que sean funcionales.
“Se deberían hacer una unificación de todo este sistema, tratando de reintegrar a la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) como un plan integral. Con ocho rutas se resuelve el problema del tránsito en la ciudad”.
Asimismo, planteó la necesidad de crear políticas públicas eficientes para el control del tránsito al tener como prioridad al pasajero vehicular para de esa manera poder evitar los accidentes de tránsito a través de una serie de planes definidos donde se regule también a los conductores.
Mientras que, Tobías Crespo sostuvo que se debe capacitar a todos los agentes del sector, los operadores, los empresarios, los choferes, el personal de los ayuntamientos.
“Un cambio de cultura ciudadana que se va a lograr enseñando educación vial en las escuelas, en las áreas del nivel inicial, básico y medio. Además de aplicar la ley de sancionador.