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Por: Yolaine Vásquez
REDACCIÓN INTERNACIONAL.–La comunidad dominicana en Puerto Rico enfrenta una crisis sin precedentes tras el aumento de deportaciones masivas ejecutadas por agentes federales. Organizaciones comunitarias de inmigración advierten que esta situación no solo representa una emergencia humanitaria en la isla, sino que también podría traer consecuencias económicas y sociales para República Dominicana.
La persecución contra los inmigrantes ha llevado a una parálisis en varios sectores de la sociedad puertorriqueña. Comercios, escuelas y centros de trabajo lucen desiertos debido al temor de los dominicanos a ser detenidos.
Testimonios de residentes denuncian que agentes federales han irrumpido en viviendas y escuelas sin previo aviso, provocando la separación de familias y dejando a muchos niños en situación de vulnerabilidad.
A esta crisis se suma la reciente eliminación de ayudas sociales como los cupones de alimentos, lo que ha dejado a cientos de familias en una situación aún más precaria.
El retorno masivo de dominicanos deportados podría representar un desafío para República Dominicana, que deberá garantizar su reinserción social y laboral. Además, la reducción de remesas desde Puerto Rico podría afectar gravemente a miles de familias dominicanas que dependen de estos envíos para su sustento. Sectores como la construcción, el comercio y los servicios en Puerto Rico también se verán perjudicados por la ausencia de mano de obra dominicana, lo que podría generar un efecto dominó en la economía de la isla y, por extensión, en la República Dominicana.
Según denuncias de líderes comunitarios, en los últimos días se ha incentivado la delación de inmigrantes en situación irregular a cambio de recompensas monetarias, lo que ha convertido la situación en una “cacería”.
Ante este escenario, líderes de la diáspora han hecho un llamado urgente al gobierno dominicano para que implemente estrategias que permitan atender a los repatriados y frenar los viajes ilegales, ya que las condiciones en Puerto Rico se han vuelto cada vez más hostiles para los migrantes.
En este contexto, las cifras de los inmigrantes ascienden a 170 los detenidos deportados, en su mayoría son dominicanos sin antecedentes penales.