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Por Yolanda Urbano
SANTO DOMINGO.- Tradición, agradecimiento por milagros y peticiones para mantener la salud son algunos de los motivos que mueven a los peregrinos a trasladarse al municipio de Higüey, provincia La Altagracia, para conmemorar el Día de la Virgen de la Altagracia, celebrado cada 21 de enero.
Decenas de religiosos comenzaron desde este lunes a viajar hacia la demarcación en honor a esta festividad.
Con grandes bultos, maletas, regalos, ofrendas y vestimentas características, los devotos se congregaron en la Asociación de Propietarios de Autobuses del Transporte Público de la Altagracia (APTPRA) para abordar autobuses con destino a la Basílica de Higüey.
Con un rostro lleno de gratitud, el joven Jonathan Hernández expresó el profundo sentimiento que lo embarga al celebrar con júbilo este día. Según comentó, la fecha tiene un significado especial para él, ya que atribuye a la Virgen el milagro de haber salvado la vida de su esposa e hijos en un momento crítico.
Vestidos de blanco y, en muchos casos, descalzos, los peregrinos manifestaron su devoción a través de largas caminatas y el cumplimiento de promesas hechas en honor a la Virgen.
La Virgen de la Altagracia: Protectora del pueblo dominicano
La Virgen de la Altagracia, considerada la protectora del pueblo dominicano, es venerada por su papel en la historia espiritual y cultural del país.
Su imagen, un ícono del arte religioso, representa a la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, rodeada de simbolismos que evocan fe, esperanza y amor.
Desde tiempos coloniales, su culto ha sido un faro de unidad para las familias dominicanas, quienes acuden año tras año a la Basílica de Higüey para agradecer milagros, pedir por protección y renovar su fe.