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SANTO DOMINGO.- Durante el V Congreso Internacional de Comunicación de Gobierno 5G, el comunicador Francisco Tavárez, alertó sobre los efectos nocivos de la relación entre medios de comunicación y gobiernos cuando se basa en intereses y no en la verdad. Bajo el tema Relación Medio y Gobierno estremeció los participantes del evento acaparando la atención las situaciones que se dan entre ambos poderes.
Tavárez, lamentó que muchos medios se hallan dejado influenciar por fuerzas políticas de distintos gobiernos, donde se da el caso que algunos medios han puesto de lado la objetividad y se publican informaciones por intereses convirtiéndose en partes colaborativas.
El destacado empresario, también denunció la creciente práctica de colocar cuadros políticos en espacios de comunicación, lo cual distorsiona el ejercicio periodístico.
“Cuando se entrega un micrófono a un militante, este no comunicará para informar, sino para justificar los intereses de su partido”, sentenció. En este sentido, lamentó que la objetividad se vea comprometida y que el acceso a la pauta publicitaria esté condicionado a la cercanía con el poder. “La publicidad no puede comprar la voz de un medio”, enfatizó, subrayando que recurrir a la autocensura por conveniencia económica es una falta de ética profesional.
“La relación entre medios y gobiernos vive un punto de inflexión”, afirmó Tavares, al señalar que los gobiernos tienden a resentirse cuando los medios denuncian actos de corrupción o malas prácticas. Sin embargo, añadió, “cuando esos mismos medios se convierten en voceros de la narrativa oficial, entonces pasamos a una relación colaborativa”. El analista político cuestionó que la publicidad estatal se utilice como instrumento de censura o recompensa, recordando que esta proviene del presupuesto público, “no del bolsillo del presidente o los ministros”.
Además, abordó cómo esta instrumentalización ha generado un efecto de desafección no solo hacia la política y los partidos, sino también hacia los propios medios. “La ciudadanía ya no cree ni en los políticos ni en los comunicadores, porque muchos medios se han convertido en extensiones de intereses partidarios”, indicó. Citó al académico Fernández Salud para referirse a este fenómeno como parte de una crisis estructural de representación y credibilidad en la era digital. “La verdad debe prevalecer, le duela a quien le duela”, concluyó Tavares.