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SANTO DOMINGO- En una reciente entrevista en el programa El Demócrata, conducido por el periodista Francisco Tavárez, el ex-general Damián Enrique Arias Matos manifestó su preocupación por la seguridad fronteriza y la situación actual de la Policía Nacional en la República Dominicana. En su análisis, Arias Matos cuestionó la eficacia del control migratorio y la supuesta reforma policial, que, según él, no está generando cambios tangibles.
Posible presencia de «Barbecue» en RD
Uno de los puntos más controversiales de la conversación giró en torno a la posibilidad de que Jimmy Chérizier, alias «Barbecue», líder de una de las más peligrosas bandas haitianas, pueda haber cruzado la frontera hacia territorio dominicano. Arias Matos fue contundente al afirmar que, si los haitianos en condiciones de pobreza pueden entrar sin mayores dificultades, alguien con los recursos y el poder de «Barbecue» lo tendría aún más fácil.
«Si un haitiano pobre cruza la frontera sin problema, ¿cómo no lo haría alguien con dinero y poder como ‘Barbecue’?» cuestionó el ex-general, señalando que las bandas criminales haitianas operan como agencias de seguridad privada fuera de la ley.
Crítica a la reforma policial
En cuanto a la reforma policial, Arias Matos fue tajante al asegurar que «no existe». A su juicio, no hay avances significativos, ni siquiera pequeños indicios de cambio.
- «No está en curso, no vemos resultados. Si estuviera avanzando, al menos oleríamos el cambio… pero ni eso», afirmó con tono crítico, agregando que el fideicomiso destinado a financiar la transformación de la Policía Nacional es cuestionable en su efectividad y transparencia.
Sobre la suspensión del coronel
Arias Matos también abordó la reciente suspensión de un coronel, destacando que en muchos casos, los altos mandos policiales se enfocan demasiado en imponer su autoridad en lugar de integrarse efectivamente a sus equipos.
En cuanto a la sanción aplicada, el ex-general consideró que lo máximo que podría enfrentar el oficial sería un traslado o una amonestación. Esto, según él, refleja una falta de consecuencias reales dentro de la institución.