• Acceso
No Result
View All Result
  • INICIO
  • NACIONALES
  • MUNDO
  • ECONOMÍA
  • POLÍTICA
  • EDITORIAL
  • NOSOTROS
domingo, marzo 15, 2026
Cloud
-- °C
Santo Domingo Muy nuboso
  • INICIO
  • NACIONALES
  • MUNDO
  • ECONOMÍA
  • POLÍTICA
  • EDITORIAL
  • NOSOTROS
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Hogar Opinión

La apuesta de Trump e Israel: matar al Rey para liberar al reino… o incendiar el planeta

La redacción por La redacción
01.03.2026
en Opinión
Tiempo de lectura: 10 minutos de lectura
0
La apuesta de Trump e Israel: matar al Rey para liberar al reino... o incendiar el planeta
Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

Dos aliados, un muerto y un estrecho cerrado: la factura que el mundo aún no sabe que tiene que pagar

Francisco Tavárez

El principio del fin de una era: cronología de las primeras horas

Había algo distinto en el silencio que precedió a los bombardeos del sábado 28 de febrero. Los mercados ya cerraban con el Brent en 72.87 dólares el barril, su nivel más alto en siete meses. Los analistas de energía llevaban semanas hablando de un escenario que muchos consideraban imposible. Y entonces, de madrugada, mientras la mayoría del mundo dormía, la historia decidió que era el momento.

Estados Unidos e Israel lanzaron lo que los propios funcionarios estadounidenses describieron como una operación militar que “no es un pequeño ataque”. Las explosiones se reportaron en Isfahan, Qom, Karaj y en barrios residenciales de Teherán donde el humo espeso se alzaba desde lo que poco antes eran edificios gubernamentales. Era la mayor coordinación militar en Medio Oriente desde la invasión de Irak en 2003. En pocas horas, lo que parecía impensable se convirtió en la nueva realidad del planeta: el Ayatollah Ali Khamenei, líder supremo de Irán durante casi cuatro décadas, había muerto.

Con él cayeron el ministro de Defensa, el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica y el secretario del Consejo de Seguridad Nacional. No era solo la muerte de un hombre. Era el colapso simultáneo de toda la estructura de mando del régimen teocrático más longevo de la modernidad.

Donald Trump no esperó al amanecer. Desde Truth Social se dirigió al pueblo iraní con una mezcla de arrogancia triunfal y convocatoria libertaria: “Tomen el control de su gobierno. Será suyo. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones.” El presidente de los Estados Unidos acababa de firmar el acta inaugural de una nueva era geopolítica.

La decisión de Trump: lógica, cálculo y riesgo

No hay guerras que comiencen por accidente cuando involucran a la mayor potencia militar del mundo. La decisión de atacar Irán era el resultado de meses de planificación silenciosa. Detrás estaba una lógica que Trump lleva vendiendo desde su primer mandato: neutralizar al mayor patrocinador del terrorismo internacional, desmantelar el programa nuclear iraní antes de que cruce el umbral de la bomba operativa, y hacerlo antes de que Irán encuentre socios lo suficientemente poderosos para hacerlo invulnerable.

El momento elegido tampoco es casual. Irán había perdido a Nasrallah, líder de Hezbollah. Hamas había quedado diezmado en Gaza. Los proxies regionales del eje de resistencia iraní estaban en su punto más débil desde que Khamenei los construyó como instrumentos de proyección de poder. Era ahora o nunca. Y Trump eligió el ahora.

Lo que ningún analista occidental quiere admitir abiertamente es que esta operación es también un mensaje dirigido a Beijing. Irán era uno de los tres grandes proveedores energéticos de China, junto con Rusia y Venezuela. Golpear a Teherán de forma tan contundente es, al mismo tiempo, presionar la arteria energética del gigante asiático. Es un capítulo más de la guerra comercial y geopolítica que Washington libra contra Pekín, ahora librada en los campos de petróleo del Golfo Pérsico.

El contraataque Iraní: cuando el herido muerde

Irán respondió como solo puede responder quien se siente existencialmente amenazado: con todo lo que le queda. La Guardia Revolucionaria Islámica anunció el lanzamiento de cuatro misiles contra el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln. Misiles y drones cayeron sobre Israel y sobre las bases militares norteamericanas en Baréin, Kuwait, Jordania, Catar y los Emiratos Árabes Unidos. Abu Dabi reportó impactos. Manama ardió en partes.

Los manifestantes proiraníes intentaron asaltar el consulado de Estados Unidos en Karachi, Pakistán, en una imagen que recordaba los fantasmas de la revolución de 1979. Dos buques comerciales fueron atacados en el Estrecho de Ormuz, uno frente a las costas de Omán y otro cerca de los Emiratos. Maersk, la naviera danesa más grande del mundo, anunció la suspensión inmediata de todas sus operaciones en la zona.

Y entonces Irán hizo lo que muchos consideraban su opción nuclear no atómica: comenzó a cerrar el Estrecho de Ormuz. Las frecuencias de radio marítimas llenaron el aire con advertencias de la Guardia Revolucionaria: ningún barco tiene permiso de pasar. El mapa de tráfico de buques mostraba una imagen que nadie había visto antes: el Estrecho prácticamente paralizado, con embarcaciones apiladas en ambas entradas del canal como una cola de miedo solidificado.

El Estrecho de Ormuz: tres kilómetros que valen trillones

Para entender el peso de lo que está ocurriendo hay que hacer un ejercicio de imaginación económica. El Estrecho de Ormuz es una franja de agua de apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, con un carril de navegación de solo tres kilómetros en cada dirección. Por esa franja transitaron en 2024 aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo diarios, alrededor del 20 por ciento del suministro mundial de crudo, y el 20 por ciento del gas natural licuado del planeta, proveniente principalmente de Catar.
El 84 por ciento de ese petróleo va a Asia. China, India, Japón y Corea del Sur dependen de esa arteria para mover sus fábricas, su transporte y sus redes eléctricas. China recibe por ese canal la mitad de sus importaciones totales de crudo.

Bob McNally, ex asesor energético de la Casa Blanca, fue directo: “Un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz es una recesión global garantizada.” No dijo probable. Dijo garantizada. El analista Saul Kavonic fue aún más lejos: este escenario podría ser tres veces más severo que el embargo árabe del petróleo de 1973. El Brent cotizaba a 72.87 dólares el viernes. Los analistas proyectan una apertura entre 78 y 85 dólares como escenario conservador. Si el cierre se sostiene, los 100 dólares no son un techo sino un piso.

La muerte de Khamenei: un vacío que nadie sabe cómo llenar

Khamenei no era simplemente el ocupante de un cargo institucional. Era el sistema en sí mismo. Su concepto de Velayat-e Faqih, la tutela del jurista islámico, era la columna vertebral ideológica de la República Islámica desde 1979. Sin él, no hay heredero claro, no hay figura de autoridad comparable y, lo más peligroso, no hay mecanismo de rendición de cuentas interno que funcione.

Tres escenarios emergen con mayor probabilidad. El primero: una guerra de poder entre facciones del propio régimen, principalmente entre los sectores pragmáticos que querrán negociar y los línea dura de la Guardia Revolucionaria que querrán escalar. El segundo: un colapso parcial del Estado que abra espacio para un movimiento popular como la Primavera Persa de 2022, ahora con el viento de los bombardeos a favor. El tercero, el más inquietante: que los sectores de la Guardia que controlan los misiles y los arsenales actúen de forma autónoma, sin cadena de mando clara, convirtiendo a Irán en un actor impredecible con capacidad de daño catastrófico.

Trump habló de libertad para los iraníes. Los analistas más serios hablan de caos. Y en geopolítica, el caos raramente beneficia a los más débiles.

Israel y los aliados: el frente que se extiende

Israel prometió una cadena de ataques incesantes contra lo que queda del régimen iraní. Arabia Saudita, que venía de intentar una normalización histórica con Teherán, se encontró de pronto con misiles iraníes cayendo en su vecindad inmediata. La ironía trágica es que los países del Golfo que en privado celebraban el golpe a Irán son ahora los primeros en sufrir el contragolpe. Sus propios suministros de petróleo dependen del Estrecho de Ormuz. Sus ciudades han sido objetivos de misiles.

La OPEP anunció reuniones de emergencia para activar capacidad ociosa. Arabia Saudita, Emiratos, Irak y Kuwait tienen en teoría unos 3.7 millones de barriles diarios sin usar. El problema: toda esa capacidad necesita salir por el Estrecho de Ormuz para llegar a los mercados mundiales. El escudo es a la vez el campo de batalla.

Impacto en la economía global: los números del miedo

Los mercados no esperan a que los diplomáticos terminen de hablar. El escenario conservador habla de un salto de 5 a 10 dólares sobre el precio actual por miedo puro. El escenario intermedio, si el Estrecho queda bloqueado semanas, proyecta precios por encima de los 90 dólares. El escenario extremo coloca el barril en zona de tres dígitos con potencial de escalar mucho más allá.

La transmisión a la economía real es directa y brutal. Un barril a 100 dólares significa gasolina más cara en toda América, Europa y Asia. Significa inflación en los alimentos porque todo lo que comes viaja en camiones y barcos que consumen combustible. Significa tasas de interés que los bancos centrales no podrán bajar. La Fed, que llevaba meses enviando señales de recortes, deberá pausar o revertir esos planes.

Las aerolíneas ya cancelaron vuelos sobre el espacio aéreo del Golfo. Las compañías de seguros marítimos han elevado las primas de guerra a niveles que hacen económicamente inviable el tránsito por la zona. Lloyd’s List reporta cancelaciones masivas de pólizas. Esto no es un riesgo futuro. Ya está sucediendo.

América Latina y El Caribe: el impacto que nadie quiere ver

América Latina no es un espectador neutral. Es una región que importa la mayor parte de su energía, cuyas economías dependen del comercio marítimo global y cuyos ciudadanos ya llevan años absorbiendo los golpes de la inflación postpandémica.

Primero, el precio de los combustibles. Toda la región, desde México hasta Argentina, calculará a partir del lunes cuánto más costará llenar un tanque. Ese costo se trasladará al transporte público, los alimentos, los medicamentos, los materiales de construcción.

Segundo, las remesas. Si la economía estadounidense enfrenta una presión inflacionaria renovada, el poder adquisitivo de esos dólares disminuye antes de que salgan del banco. Y si hay recesión, los primeros empleos en perderse son los de los trabajadores migrantes.

Tercero, los mercados financieros. En momentos de aversión al riesgo global, los capitales huyen de los mercados emergentes. Las monedas latinoamericanas se deprecian. Los costos de endeudamiento externo se elevan justo cuando algunos países intentan refinanciar deuda.

República Dominicana: vulnerabilidad estructural y oportunidad diplomática

La República Dominicana ocupa una posición particularmente sensible en este escenario. El país no produce petróleo ni sus derivados. La factura petrolera representa una proporción significativa de las importaciones nacionales y cualquier alza sostenida en el precio del crudo se convierte automáticamente en presión sobre la balanza de pagos y el tipo de cambio.

El dirigente político Francisco Javier García, del PLD, advirtió este sábado al gobierno del presidente Abinader que el petróleo es el commodity que más influye en la estabilidad macroeconómica de la República Dominicana. Un aumento de 20 dólares por barril en el precio internacional equivale a cientos de millones de dólares anuales adicionales en la factura energética del país.

El sector eléctrico, que ya arrastra deudas estructurales y subsidios que pesan sobre las finanzas públicas, sería el primer punto de transmisión. El GLP para las cocinas de los hogares más humildes subiría en cuestión de semanas. El diésel para los generadores también. Y los alimentos seguirían inevitablemente.

Sin embargo, hay una dimensión que los analistas locales aún no han ponderado: el peso diplomático que el conflicto le otorga al presidente Abinader en los próximos meses. Una crisis de esta magnitud requiere voces moderadas y puentes diplomáticos. Santo Domingo tiene la oportunidad de posicionarse como actor de influencia en la búsqueda de salidas negociadas, lo cual redituaría en imagen internacional, acceso a financiamiento y capacidad de negociación bilateral con Washington y Europa.

Lo que viene: análisis del umbral que cruzamos

Hay cuatro certezas que los hechos documentados permiten establecer.


Primera: el orden energético global ha cambiado. Independientemente de cuánto dure el conflicto, la vulnerabilidad del Estrecho de Ormuz ha quedado expuesta de una manera que los mercados no olvidarán. Las primas de riesgo energético se mantendrán elevadas durante meses, incluso si se negocia un alto al fuego en días.


Segunda: China se encuentra en una posición incómoda pero calculada. Pekín había construido alianzas energéticas con Irán, Rusia y Venezuela como triángulo de suministro independiente de Occidente. Los tres están ahora bajo presión simultánea. Lo más probable es que Beijing presione discretamente por una solución negociada mientras acelera sus compras de energía de otros proveedores.


Tercera: el mundo multipolar que se anunciaba con tanto entusiasmo en las conferencias académicas acaba de recibir su examen más duro. La capacidad de proyección de fuerza de Estados Unidos, como acaban de demostrar los bombardeos sobre Teherán, sigue siendo de un orden de magnitud distinto al de cualquier otro actor.


Cuarta, y la más incómoda para los dominicanos y latinoamericanos: el precio que pagaremos por este conflicto no lo hemos calculado todavía. Las consecuencias económicas de lo que ocurrió en las últimas 48 horas llegarán a nuestros mercados, nuestras facturas de electricidad, nuestros supermercados y nuestros bolsillos en cuestión de semanas. No importa que estemos a miles de kilómetros del Estrecho de Ormuz. La globalización no tiene vacaciones.
El mundo entró en una zona de peligro sin mapa conocido. Lo que viene dependerá de si los actores con capacidad de decisión actúan con lucidez o con miedo. La historia ha demostrado, una y otra vez, que en los momentos de crisis el miedo suele ganar. Esperemos que esta vez sea diferente. Mucho depende de ello. También nosotros.

Etiquetas: Donald TrumpIsrael
Publicación Anterior

Equipo dominicano que participará en el Clásico Mundial de Béisbol practica en conjunto por primera vez en Miami

Publicación Siguiente

Presidente Abinader visita zonas impactadas por inundaciones en Gaspar Hernández y ordena intervención integral y compensaciones para afectados

Relacionado Publicaciones

Marcas blancas: ¿Competencia desleal o mercado libre?
Opinión

Marcas blancas: ¿Competencia desleal o mercado libre?

14.03.2026
Semiconductores y reforma educativa: la decisión estratégica que enfrenta el país
Opinión

Semiconductores y reforma educativa: la decisión estratégica que enfrenta el país

11.03.2026
Sobrevivir a una Infidelidad (y volver a confiar en ti)
Opinión

Disfrutar el Proceso: La Parte de la Vida que Muchas Personas Se Saltan

10.03.2026
El espejismo del líder salvador
Opinión

El espejismo del líder salvador

08.03.2026
El Espejo Peruano…
Opinión

Lo que dijo Magín

05.03.2026
Abra los ojos presidente Abinader: le quieren manchar su historia y el gobierno de sangre…
Opinión

Abra los ojos presidente Abinader: le quieren manchar su historia y el gobierno de sangre…

04.03.2026
Publicación Siguiente
Presidente Abinader visita zonas impactadas por inundaciones en Gaspar Hernández y ordena intervención integral y compensaciones para afectados

Presidente Abinader visita zonas impactadas por inundaciones en Gaspar Hernández y ordena intervención integral y compensaciones para afectados

Navegar por categorías

  • Actualidad
  • Actualidad Videos
  • Agro
  • America central
  • America del sur
  • América Latina
  • Arte y cultura
  • Baloncesto
  • China
  • Ciudad
  • Clima
  • Columnista
  • Conciertos
  • Consumo
  • Corresponsales Latan
  • De Interés Capital
  • Demócrata TV
  • Deportes
  • Deportes Videos
  • Economía
  • Economía Personal
  • Economía Videos
  • Editorial
  • Educacion
  • Education
  • El caribe
  • El País
  • En pocas palabras
  • Energía
  • Entretenimiento
  • Estados Unidos
  • Haití
  • Historia
  • Industria
  • Internacional
  • Justicia
  • Más noticias
  • Medioambiente
  • Moda
  • Mundo
  • Nacionales
  • Negocios
  • Novedades
  • Nuestra frontera
  • Olimpismo
  • Opinión
  • Planeta
  • Política
  • Popular
  • Salud
  • Salud Actualidad
  • Sector Turismo
  • Sobre Salud
  • Sociedad
  • Sucesos
  • Tecnologia
  • Telecomunicaciones
  • Turismo
  • Vida y familia
  • Zoom Global

El Demócrata Multimedia es una plataforma única de análisis social y político en la República Dominicana y la región, inspirada en los valores de la libertad de expresión, la independencia y la credibilidad como pilares fundamentales de nuestro proyecto.

Noticias Recientes

  • Policía prohíbe uso de pasamontañas y capuchas que oculten el rostro en espacios públicos
  • Guido Gómez Mazara sostiene reuniones en EE. UU. para impulsar educación tecnológica y transformación digital
  • DICRIM de la Policía apresa a dos de cuatro presuntos delincuentes que perpetraron asalto en colmado de Navarrete

Contáctanos

Santo Domingo, Dominican Republic

Phone: 849-410-3607

Email: presseldemocrata@gmail.com

  • Sobre nosotros
  • Políticas de Privacidad

© 2025 El Demócrata. Todos los derechos reservados.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicie sesión en su cuenta a continuación

¿Contraseña olvidada?

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In
No Result
View All Result
  • INICIO
  • ACTUALIDAD
  • Mundo
    • Estados Unidos
    • Haití
    • El caribe
    • America central
    • América Latina
  • Economía
    • Turismo
    • Agro
    • Negocios
    • Energía
    • Consumo
    • Telecomunicaciones
  • Revista
    • Música
    • Arte y cultura
    • Cine
    • Farándula
    • Urbano
    • Moda
    • Belleza
    • Buena Vida
    • Novedades
    • Podcast
    • Mi mascota
    • Hablando con el pediatra
    • Vida y familia
    • Celebrando la vida
    • Sin complejos
    • En pocas palabras
    • Economía Personal
    • Consulta Libre
  • Deportes
    • Baloncesto
    • Fútbol
    • Béisbol
    • Motor
    • Golf
    • Ciclismo
    • Tenis
    • Olimpismo
    • Deportes
    • Más deportes
    • Resultados deportivos
    • TBT Deportivo
  • Editorial
  • Videos
    • Hecho en casa
    • Mundo gamer
    • Guía del dinero
    • Deportes
  • Columnista

© 2025 El Demócrata. Todos los derechos reservados.