PUNTA CANA.- Horas antes del inicio de la marcha convocada por la Antigua Orden Dominicana en la comunidad de Friusa, la incertidumbre y la preocupación se apoderan de algunos residentes. En la entrada principal del sector, un pequeño grupo de personas observa con inquietud el posible desarrollo de la manifestación, temiendo que la protesta “pacífica” pueda desencadenar desórdenes o situaciones lamentables.
“Hay muchas personas con sed de sangre, y aquí solo hace falta que el primer loco tire una piedra para que esto se convierta en un desastre”, advirtió José Estrella, residente de la zona desde hace siete años. Aunque reconoce la presencia significativa de ciudadanos haitianos en Friusa, señala que muchas de las viviendas que ocupan pertenecen a dominicanos que se las alquilan.
Sin embargo, la percepción no es unánime. Roberto González Méndez, quien ha transitado por la comunidad durante 30 años, tiene una postura más contundente. “Esas bandas que están en el Hoyo de Friusa deben ser sacadas. Hay zonas en las que no se puede entrar. Cuando uno regresa de trabajar en los hoteles, lo hace con miedo”, expresó.
Mientras tanto, el despliegue policial en la zona es evidente. Agentes y camiones patrullan la comunidad, especialmente en la entrada secundaria, donde algunas calles han sido cerradas con conos y son custodiadas por las autoridades. La tensión es palpable y las próximas horas serán clave para determinar el rumbo de la protesta.