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SANTO DOMINGO.- El Senado de la República aprobó este jueves en segunda lectura una modificación a la Ley 631-16 sobre Control y Regulación de Armas, Municiones y Materiales Relacionados, estableciendo que la vigencia de las licencias para porte y tenencia de armas de fuego será de dos años.
Esta es la segunda vez que la iniciativa es enviada a la Cámara de Diputados, luego de haber sido aprobada el pasado 9 de marzo, pero quedar perimida en la cámara baja.
La propuesta legislativa, presentada por el senador Alexis Victoria Yeb (PRM–María Trinidad Sánchez), introduce cambios en varios artículos de la ley, incluyendo el Artículo 21, que establece que las licencias serán individuales e intransferibles.
El proyecto establece que la renovación de las licencias deberá ser solicitada de manera personal e intransferible y podrá realizarse en caso de vencimiento, cambio de dueño, deterioro o pérdida del documento, siempre que el solicitante cumpla con los requisitos establecidos.
Además, contempla un recargo del 3% mensual sobre el costo de la licencia para aquellas que no sean renovadas a tiempo, permitiendo a las autoridades policiales incautarlas si el titular no cumple con la normativa.
Otro de los cambios relevantes es que, al momento de expedir la licencia, el Ministerio de Interior y Policía (MIP)deberá registrar las huellas biométricas del solicitante y utilizar tecnologías de balística forense para identificar las características del arma.
El Artículo 14 también fue modificado para exigir que los ciudadanos que deseen portar un arma de fuego presenten cada dos años los resultados de pruebas antidopaje y de alcohol, realizadas en laboratorios certificados por el MIP.
En la segunda lectura de esta reforma legislativa, aprobada en primera lectura el 19 de marzo, el Senado registró 22 votos a favor y 4 en contra.
El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, ordenó que se dejara constancia en acta del voto en contra de la senadora Ginette Bournigal (PRM–Puerto Plata), quien solicitó formalmente que se registrara su oposición a la modificación.
Ahora, el futuro de la reforma dependerá de la Cámara de Diputados, donde será evaluada nuevamente antes de convertirse en ley.