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Por Francisco Tavárez
Puentes colapsados, carreteras en abandono y pasos peatonales en condiciones críticas son parte del desolador panorama de la infraestructura vial en República Dominicana. A pesar de contar con un presupuesto significativo, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), bajo la dirección de Deligne Ascención, parece ignorar estas problemáticas que afectan la seguridad y calidad de vida de los ciudadanos.
A continuación presentamos algunos ejemplos de la inacción del ministerio, como evidencia su desinterés por garantizar la seguridad vial.
El puente peatonal Km 9 (Autopista Duarte), se encuentra corroído, tambaleante y utilizado como mercado improvisado, este puente sigue en uso por necesidad, aunque su estado representa un peligro inminente. Aunque el MOPC ha anunciado su futura remoción, no hay plazos claros.
En tanto que en la avenida Quinto Centenario, el paso se ha convertido en una odisea debido a los profundos hoyos que afectan la circulación y la seguridad. Una vía crucial que clama por un remozamiento efectivo.
En el elevado de las avenidas Keneddy y Núñez de Cáceres la falta de sistemas de seguridad en esta estructura expone a los conductores a peligros graves.
Autopista Duarte Vieja, con agujeros profundos y acumulación de polvo, esta vía parece abandonada por completo. Los residentes sufren las consecuencias de la desidia estatal.
El Puente de Pantoja muestra signos alarmantes de deterioro. Los constantes llamados de los ciudadanos al MOPC han sido ignorados, aumentando la frustración de las comunidades afectadas.
El estado de abandono de estas infraestructuras no solo evidencia la falta de acción por parte del Ministerio de Obras Públicas, sino también el desprecio por la seguridad y bienestar de la población. Es urgente que el ministro Deligne Ascención tome medidas inmediatas para revertir esta crisis y demostrar que el presupuesto asignado se está utilizando en beneficio de todos los dominicanos.